Nunca y repito, nunca hay que decir de este agua no beberé, porque luego os pasa como a mi que decía que jamás celebraría Halloween y al final he caído con todo el equipo, si es que no hay nada que un hijo no consiga.
Así que este año además del correspondiente disfraz de vampiro pues hemos adornado un poquito la casa, eso si, al estilo Mary o lo que es lo mismo, por poco dinero o ninguno.



























