Marzo es uno de los meses más importantes para el huerto, con la primavera llega el solecito, el calor, la vida... podemos comenzar con los cultivos de verano, las semillas de enero ya están listas para trasplantar, las abejas están revolucionadas y el huerto nos ofrece sosiego ante los avatares del día a día.
Este mes hemos hecho nuestro primerbancal profundo, una técnica de cultivo ecológico que permite plantar en un pequeño espacio de tierra varios cultivos durante varias temporada sin necesidad de andar labrando. Hemos utilizado ocho bardos de los que se utilizan en construcción, primero retiramos la tierra y alisamos un poco el terreno, colocamos los bardos sujetándolos con unas cabillas de hierro y rellenamos el bancal con la misma tierra que hemos retirado mezclándola con compost. Cubrimos el bancal con cartones (también podéis hacerlo con paja) para que la tierra no pierda nutrientes por el sol. Es muy importante no pisar por encima del bancal, para que no pierda su esponjosidad.
Después de unos días, colocamos las gomas para el riego por goteo y transplantamos las plantas.
Con un cuchillo hicimos un agujero en el cartón y plantamos nuestras matas, la tierra que veis por encima la echamos para que los cartones no se volaran con los vientos que han hecho últimamente.
Hemos plantado calabacines, berenjenas, pimientos, lombardas y tomates.
A ver si tenemos suerte y van todas las plantitas, ya os contaré el mes que viene.
Febrero ha sido un mes lleno de compromisos que nos ha dejado poco tiempo para poder disfrutar del huerto, aún así la naturaleza sigue su curso y aunque nosostros no hagamos nada... se ven los cambios que la tierra por sí misma propicia.
Lo que más nos gusta es ver como los semilleros que plantamos en enero crecen (click), cada vez que una semilla germina lo festejamos, llegamos directos del trabajo para meternos en el invernadero a ver si tenemos plantitas nuevas, parecemos un poco tontos, pero en fin, nos hace mucha ilusión.
Lo mejor del huerto en febrero es salir a respirar aire puro, disfrutar de los almendros en flor, cogerte un par de habas de las que sembramos a principio de invierno y comértelas allí mismo, escuchar los pájaros cantar, detenerte a ver como las abejas polinizan los almendros, saborear esos pésoles frescos que saben a gloria y ver que en realidad... no necesitamos tanto para ser felices.
¿Verdad que no necesitamos tanto para ser felices?
Uno de los proyectos que queremos llevar a cabo en2014 es la creación de un huerto y aunque en el pasado ya plantamos algunas cositas con más o menos éxito, este año queremos hacerlo más en serio. Este post debió publicarse a finales de enero pero como no pudo ser... no quería dejar de compartirlo, quiero que veáis la evolución del huerto mes a mes para que podamos intercambiar impresiones, si tenéis algún consejo será bien recibido, somos nuevos en esto de la horticultura y tenemos mucho que aprender.
Hace un par de años, el viento estropeó los semilleros que habíamos preparado para plantar en primavera, aquello mermó considerablemente nuestras existencias así que este año nos animamos a comprar un pequeño invernadero aprovechando una oferta de Leroy Merlyn.
Viendo el temporal de viento que hemos tenido estos días, creo que tomamos la mejor decisión.
Más tarde plantamos los semilleros, usamos plantones de los que desechan en los campos por estar estropeados. Las semillas son ecológicas y las compramos online en Madre Tierra.
Hemos plantado tomates de varios tipos, berenjenas, coliflores, repollos, lombardas, acelgas y pimientos, a ver si tenemos suerte y crecen todas las semillas.
Este mes comenzaremos a preparar los bancales y el sistema de riego, pero eso ya os lo contaré en el siguiente post sobre el tema.
Hace unos meses que comenzamos la construcción de nuestro huerto en espiral, lo dedicamos al cultivo de hierbas medicinales y aromáticas y la energía que se ha generado en el lugar no solo es beneficiosa para las plantas... se ha convertido en uno de nuestros rincones favoritos para pasar el rato. Para su construción usamos materiales reciclados, el neumático del estanque, los ladrillos y hasta la valla que lo protege de los perros está hecha con madera reutilizada de viejos palés.
Lo primero que hicimos fue limpiar el lugar y plantear la ubicación
del huerto, marcamos la delimitación con yeso y comenzamos
a excavar el pequeño estanque.
Añadir un pequeño ecosistema de agua nos permitió cultivar algunas plantas acuáticas además de que podemos incorporar algunos sapitos que nos ayudarán con el control de plagas del huerto.
La espiral usada como técnica en el huerto nos permite conseguirun huerto diverso, altamente productivo y permanente, los diferentes tipos de sombras que se producen al ir circulando el sol originandiferentes microclimas durante el díay las distintas alturas hacen que hayan orientaciones y drenajes
variables que son muy positivos.
La zona más baja de la espiral, la que está más próxima al agua, es más propicia para plantas que se desarrollan con humedadcomo la menta o el cilantro, en cambio la zona alta, máspróxima al sol, es una zona más favorable a las plantas que necesitan un ambiente secocomo por ejemplo el romero el tomillo.
Tras rellenar la estructura con tierra, sustrato y compost, comenzamos a plantar.
Os dejo un vídeo con un resumen más completo del proceso de construcción de nuestro huerto orgánico en espiral.
La espiral simboliza la evolución y el crecimiento, también es el símbolo de la matriz, de la fertilidad, del cambio continuo y de la evolución del Universo.
Gracias a mi suegro, Antonio, sin él no hubiéramos podido realizar este proyecto.
EDITADO
Quiero compartir la foto del huerto en espiral que me ha enviado Susana desde Montevideo, me ha hecho muchísima ilusión recibirla y saber que nuestro trabajo la ha inspirado para construir su propio huerto en espiral. Muchísimas gracias Susana, estas cosas son las que hacen que todo el trabajo merezca la pena.